DE PE A PA

Columna de opinión y actualidad

LUIS GÓMEZ

LA BURBUJA DE LA PLAYA

24/07/2014.

 

Todos los días, nada más levantarnos y al encender cualquier radio o TV, escuchamos la bronca y sosa voz del Presidente Rajoy (o en su defecto alguno de sus ministros o portavoces) decir que la crisis ya está acabada, y que lo que está por venir es mucho mejor que lo que hemos pasado. Eso está por ver, que dirían los ciegos.

Otro latiguillo o frase manida ha sido la de que la culpa de nuestros males económicos devenían de la “burbuja inmobiliaria”. Todo lo que pasaba de malo en España, era por culpa de los ladrillos. Los bancos habían dado dinero sin freno para la construcción de viviendas. Se había permitido hipotecarse a la gente sin control y sin previsión alguna, con tal de que pudieran comprar las viviendas. La gente, en esa España del pasado cementero, se hacía rica vendiendo viviendas con plusvalías increíbles. España era una potencia -en apariencia-, gracias a la construcción y al ladrillo. Cuando todo ese entramado nacional e internacional se vino abajo, ¡catapum! Se acabó el soñar despiertos. Aparecieron los verdaderos males congénitos de una sociedad, la española, que no está preparada para nada que no sea la picaresca, la especulación fácil y la sopa boba. Y es que es cierto. En el pasado fuimos conquistadores y forjadores de un imperio, pero en lo que es la economía y las cuentas, como que hemos suspendido varias veces en lo que va de milenio. Y me temo que volveremos a suspender.

En vez de aprovechar el tirón económico para fomentar y amarrar otros sectores productivos, nos pusimos como locos a construir y construir sin freno ni miramiento. Así nos ha ido.

Ahora, la salvación productiva de España es el turismo. Cada día, esas mismas voces roncas y sosas de los gobernantes y ministriles de nuestra triste nación, dicen en los medios que el turismo crece sin parar y que eso es bueno. El forastero se deja sus buenos billetes en los restaurantes, en las tiendas en las gasolineras etc. Eso es bueno.

Alrededor del turismo hay una inmensa industria que vive y necesita ese flujo constante de viajeros. Se fomentan los hoteles, las agencias de viajes, el turismo de sol y playa el turismo de interior, el cultural, el de lujo, el de convenciones y el de conciertos y eventos musicales. Todo está reventado y publicitado. La cosa marcha.

Para más gloria del turismo nacional, los países del norte del Mediterráneo están inmersos en guerras intestinas. Venga guerra en Siria, en Israel, en Libia y en donde se tercie. Ahora sí que sí. Todo para nosotros, que venga todo el mundo a nuestras costas, que no hay más Sol en el mundo que el que se ofrecen en las playas de España.

Pero, ¿qué pasará cuando se reviente la burbuja del turismo? Pues a poco que se piense, esto no pude ir mucho más allá. Dentro de poco los flujos turísticos cambiarán y se formarán nuevos destinos donde el adinerado querrá gastar su dinero…, y ya no será necesario venir a la masificada costa española. ¿Se ha calculado ya el coste en cierre de hoteles rurales, hoteles y restaurantes si bajase el turismo sólo unas décimas? ¿Y si lo hacemos descender aún un poco más? ¿Cuánto costaría eso en empleos y en pérdida de capital para España? Una barbaridad. Si en vez de 60 millones de turistas tuviésemos 50, serían diez millones menos de gente gastando, y por lo tanto menos camareros, menos personal para los hoteles y menos gente en los chiringuitos. A tomar por saco las estadísticas del empleo en la época estival. Además del paro, estarían las suculentas inversiones en mejoras y equipamientos que muchas personas, movidas por esos cantos de sirena de que el turismo es lo que mueve la economía, hacen al compara apartamentos para alquilar a turistas, endeudarse para arreglar el cortijo del abuelo y ponerlo como casa rural, etc.

Pero lo más triste de todo esto es que, no se está haciendo nada por invertir en otros sectores productivos. En España se ha desmantelado la minería, la siderometalúrgica, el sector textil, la pesca está tocada, el ladrillo por los suelos, en fin que sólo nos queda la industria multinacional de la automoción, que está en manos extranjeras y los almacenes chinos y el día que esos dos sectores digan de irse de nuestro país no te quiero no contar.

Bueno, una cosas que si va viento en popa es  el funcionariado…, sector de la población que no para de crecer y que es el refugio soñado de todo españolito que se precie. Así nos va.

 

Me río yo de la burbuja del ladrillo. Cuando reviente la “burbuja de la playa” si que  va a ser de aúpa…

POLÍTICA Y FÚTBOL

29/03/2014.

 

Repasemos un poco lo que ocurre en nuestro país. Me refiero al hecho triste de ver como día a día, los representantes públicos, esos políticos que tanto se les llena la boca de “Democracia y Justicia” cuando se acercan las elecciones, dicen sandeces muy gordas como las que acaba de proferir el Sr. Turull, el cual ha afirmado este pasado martes 26 de marzo que a su partido, CiU "no le merece ningún respeto" la sentencia del Tribunal Constitucional, porque está hecha por "agitadores políticos que han atizado la catalonofobia".

 

Cuando algún compañero de su partido compartía sillón en el Tribunal Constitucional el Sr. Jordi no decía lo mismo sobre esa institución.

 

Resulta curioso que sean los políticos los que una y otra vez, se mofen, ninguneen, o desprecien los propios órganos a los que ellos, en el día del juramento de su cargo, se comprometieron cumplir. ¿Recuerdan ustedes, señores lectores? Me refiero a la manida frase de “Juro cumplir y hacer cumplir la Constitución y bla, bla, bla…” que todo político repite cuando jura su cargo. Algunos se acogen a la fórmula de la promesa, pues eso de jurar es muy duro para ellos, pero no conozco a ninguno que haya dicho que reniega de su sueldo por esa diferencia tan elocuente de jurar o prometer; y más bien, casi todos ellos se suben el sueldo a la mínima de cambio. En ese momento todos se apoyan y están conformes con los de la bancada de enfrente, sea del color que sea. No hay fisuras en ese punto, y si hay alguna discrepancia, es por el montante de la subida de sueldo, que no por otra cuestión.

 

Volviendo al hilo de las desfachateces y dichos por sus señorías los políticos, recuerdo la polémica que se montó en Andalucía, cuando el Sr. Pedro Pacheco en el año 1985 dijo como alcalde de Jerez aquello de: “La Justicia es un cachondeo” y como se movieron los demás líderes políticos y fuerzas institucionales para atajar tamaña aseveración.

 

Luego, con el pasar de los años, los vascos fueron diciendo lo que les daba la gana de los políticos de Madrid, y los catalanes lo mismo con los del resto de España. A día de hoy, no se puede decir que la clase política española tenga credibilidad alguna. Y sin un poder legislativo sano y con un sistema judicial que apesta, el ciudadano no tiene donde refugiarse.

 

En los partidos de fútbol, cuando un jugador, insulta, desprecia o hace un feo gesto a los árbitros, rápidamente salen éstos ha imponer su ley y a salvaguardar las buenas formas. Si se permiten el pitorreo o se  deja en mal lugar a los árbitros ¡díganme ustedes en que acabaría la cosa esa del fútbol…! (Este párrafo aconsejo a los lectores que lo lean con ironía)

 

Y así es la cosa. En España, las instituciones tienen más respeto por los árbitros de fútbol que los políticos por las suyas.

 

Quizás sea mejor que un Comité de Árbitros o de Disciplina Deportiva, asesore a nuestros munícipes y señorías y les den un par de consejos. Así, si vemos en las noticias otra vez que uno de esa casta de políticos se mete o ningunea a las instituciones a las que debe servir y salvaguardar, tal vez los titulares periodísticos del día siguiente sean del tipo “Sancionado un diputado con dos meses de sueldo y multa por decir que se cisca en las resoluciones judiciales”

 

Es una idea, aunque no es la única. Lo cierto es que a día de hoy  no tengo mucha esperanza en que nuestra clase política cambie.

EL 8 DE MARZO.

12/03/2014.

 

En una red social, una amiga escribe lo que sigue en relación con el pasado día internacional de la mujer:

8 DE MARZO DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER:
No celebro este día inventado por el feminismo militante que prostituye la imagen de la mujer al hacerla protagonista de una ideología de género sostenida por grandes poderes mundialistas; y que la utiliza como excusa de una revolución social y cultural con la que no me identifico.
Ser mujer tal y como hoy se celebra se fundamenta en que su feminidad depende de la propia voluntad; se la dota de unos presuntos derechos que van en contra de su naturaleza; se la convence de que el hombre no es un complemento sino un adversario; se sirve de ella como excusa para ideologías materialistas; se desprecia toda diferencia entre hombre y mujer; difumina su sexo alterando el orden de sus prioridades; y sitúa la libertad y la igualdad como fundamento de una existencia egoísta donde no hay cabida para ninguna entrega ni para ningún orden natural, moral, cultural y espiritual.
Para esta nueva mujer, nada importa salvo su propia individualidad. Ni hijos, ni familia, ni patria, ni trascendencia.
Conmigo que no cuenten
”.

Comparto plenamente lo expuesto en este escrito por mi amiga, con el agravante de que, en caso de haber sido escrito por un varón, las radicales del sexo no habrían dudado en criticarlo y tildarlo de “machista” o cosas peores.

Si algo bueno están haciendo las extremistas del sexo opuesto con celebraciones como éstas, es la de separar el grano de la paja y hacer brotar de entre el maremágnum de mediocridad y tibieza que nos rodea, espíritus sanos y fuertes como el de esta mujer, que sin violencia, sin estridencias y con una claridad fuera de toda duda, expone su feminidad y sale a defenderse de los ataques y atropellos de sus primas las neandertales del insulto fácil y la violencia verbal.

Lo más anecdótico de esa jornada tan reivindicativa, a mi parecer, es la teleducación que han realizado los medios oficiales, que en horarios de máxima audiencia sacan los comentarios de algunas de las asistentes a las manifestaciones que se realizaron en toda España. El argumento más sólido que daban en todos los casos emitidos por varias cadenas era el de: “nostras parimos, nostras decidimos”. No había más  argumentación; sólo la consigna, el eslogan y la protección de la masa vociferante que las acompañaba como ruido de fondo. 

En el patetismo de las imágenes retransmitidas, se observaba que dichos sujetos padecían el adoctrinamiento propio de algunas sectas destructivas, donde los adeptos, totalmente fanatizados, acuden a las sedes donde los gurúes les insuflan las consignas y frases lapidarias. Acto seguido salen a la calle a replicarlas y van casa por casa para vender el mismo mensaje recibido horas antes. Lo hacen de forma mecánica y se lo espetan al pobre incauto que les abra la puerta de su domicilio. Si alguien les saca del hilo argumental construido por el gurú, si alguien les plantea una pregunta para la cual no han recibido adoctrinamiento, se bloquean, y en un ataque de violencia verbal demoníaca, gritan, se encienden rojas de ira y le gritan al incauto “fascista” para que el grupo o la masa acudan al rescate de su absoluta ignorancia

Me repito otra vez. Estoy totalmente en consonancia con lo escrito por mi amiga, y ese día, por mi parte, no hay nada especial que celebrar.., y menos con esas formas.

QUE TE LLAMEN “FACHA”.

01/03/2013.

 

Aún recuerdo un pasado no muy lejano, cuando uno era joven, donde no se hablaba de política. Bueno, al menos los jóvenes no hablábamos tanto de política como parece que se habla ahora.

Esos años, vistos ahora con la nostalgia de la edad pasada, me recuerdan que las cosas pasaban de otra manera. Las madres decían a los hijos que no hablasen en público de política ni de esas cosas, y lo cierto era que no se hacía, pero la política estaba ahí. Pero al llegar a la mayoría de edad, casi todos los amigos sabíamos ya algo de política y más de uno, hasta se inclinaba abiertamente por uno de los partidos políticos mayoritarios en esos momentos.

Si no eras “progresista socialista” debías ser del Partido Comunista, y si no eras de ninguno de esos partidos, entonces eras un “facha”

Ese adjetivo era lo peor que te podían decir, pues te estigmatizaba como algo retrógrado, caduco, anticuado, dictatorial. El ser un “facha” –aunque no lo fueras- conllevaba ser un individuo antisocial, partidario de métodos violentos, represor y amigo de la violencia física.

Lo cierto es que ese estigma sigue en vigencia hoy en día, y muchos son los que cuando se quedan sin argumentos, espetan sin más un “-tú eres un facha” para deslegitimar al adversario y ganar el debate. Así, sin más argumento ni más discurso. El público que oye ese anatema, se vuelve inmediatamente a favor del que lo lanza, y se aleja del receptor del mismo por temor  y miedo de contagiarse o de que lo identifiquen con él.

Hoy en día, como digo, las cosas no han cambiado, y ese mismo adjetivo se viene aplicando sin más en los debates tabernarios, en las tertulias de las esquinas incluso en los debates políticos de más postín.

Lo único que ha cambiado es que ahora, los que dicen ser “progresistas” salen a la calle disfrazados con pasamontañas ocultando su rostro, y en nombre de la “Libertad” y de la “Democracia” queman contenedores de basura, levantan barricadas a la policía, lanzan cócteles molotov y gritan consignas violentas mientras apelan al miedo para hacerse oír.

Hoy en día, esos individuos que llaman “facha” al otro, suelen ser gente que ocupa las propiedades privadas de los demás, que no respetan la autoridad ni la Ley, y que se amparan en el grupo y en la violencia para imponer sus principios, sin respetar a la mayoría…

Los que reciben el insulto, los “fachas”, suelen ser gente que está a favor de la vida y en contra del aborto. Personas que respetan a sus mayores, y que pese a tener éstos enfermedades degenerativas, los quieren a su lado y no abogan por la eutanasia como solución para ellos. Son individuos que en su mayoría van a la Iglesia y practican la caridad con el prójimo, sea este de color o no lo sea. Personas que pertenecen a familias donde el padre y la madre son los referentes, y que abogan por darles a sus hijos una educación cargada de valores positivos y tradicionales. Personas que suelen salir a la calle en manifestación para reivindicar pacíficamente sus derechos, sin incendiar contenedores y sin lanzar objetos a las fuerzas y cuerpos de seguridad y sin arrojar piedras a las propiedades privadas de los demás. Son gente digna de imitar, creo yo.

Creo que no me importaría, a tenor de lo dicho, que me llamaran facha el día de mañana.

LA INCOHERENCIA DE LA JUVENTUD MANIPULADA. UNA GUERRA PERDIDA.

27/02/2014.

 

Resulta curioso que los que más se intitulan como “intelectuales” son los que menos aprecian el arte, la historia o el conocimiento en general.

Me refiero a que la hornada de artistas españoles (actores, presentadores de TV, cantantes, etc.,) de última hora, todos ellos estupendos en su especialidad, son unos verdaderos analfabetos funcionales y si los sacamos de su medio profesional habitual, se ahogan como peces fuera del estanque. De media, podemos asegurar que no saben nada de nada y suelen desconocer absolutamente todo de todo, pero no por ello dejan de ser referentes en lo cultural. Su nivel de conocimientos específicos, en la mayoría de los casos, roza el limbo de lo necesario para subsistir, más no por ello dejan de ser sujetos mediáticos muy seguidos por sus fans y protegidos por diferentes medios de comunicación de ideología radical.

Estos intolerantes culturetas, de verborrea locuaz y chiste fácil, se afanan un día sí y otro también en defenestrar los valores tradicionales que han sustentado la civilización occidental. Para estas lumbreras del conocimiento esos valores son caducos, y lo que ellos hacen es por contra “vanguardia” y progreso.

Ese hecho es más patente todavía en España, donde los más destacados talibanes de este tipo de ideología extrema, expelen su bilis en los medios en los que trabajan para que sus adeptos los consuman a placer. El cóctel así obtenido es terrorífico, pues mezclando la mediocridad del producto con la pegadiza consigna, se obtiene un resultado mortal para los exiguos cerebros de estos fieles subordinados. Estos, serviles e ignorantes, repiten los eslóganes recibidos por todas partes e incluso los más atrevidos hasta los convierten camisetas o sudaderas para vergüenza del mundo de la moda.

Es así como tenemos en nuestro panorama juvenil y universitario individuos que no saben apenas escribir, y que utilizan el símbolo de la “@” o el más políticamente correcto de “–los/-las” en todos los escritos que manejan, exámenes de Lengua de la Facultad de Filología incluidos, llegando con este hecho a rozar el límite de la inteligencia racional y casi metiendo un pie en lo que la medicina ha denominado deficiencia mental.

Otra faceta muy ilustrativa de este hecho del que estamos hablando, del nivel cultural y la coherencia de los individuos progres de radicalidad beligerante, es el de los estudiantes de Arte o de Historia. Ellos, que suelen ser muy reivindicativos en las manifestaciones, acuden presurosos a la facultad con la estética del “progre” de toda la vida. Coleta, barba desaliñada,  palestina al cuello,  pegatinas o eslóganes propios de los abuelitos de “Mayo del 68” canciones protesta de grupos reivindicativos y todo el resto de parafernalia. Estos eruditos estudiantes, muy cultos y versados en esas lides de las manifestaciones antisistema y protestas en las aulas, se afanan en aprenderse los entresijos de las joyas arquitectónicas existentes en España en arquitectura religiosa. Retablos de magnífica factura, obras de orfebrería que haría las delicias de los museos más prestigiosos del mundo, edificios de irrepetible belleza, movimientos culturales que alumbraron las mentes más preclaras de la humanidad…, para acto seguido, salir en una manifestación y realizar una pintada en la fachada de una de esas joyas de la arquitectura española para decir “la mejor iglesia es la que arde” o “nosotras parimos nostras decidimos”. Todo un ejemplo de coherencia. Que algún superdotado catedrático coronaría con un sobresaliente en su expediente académico.

De los alumnos de Bachillerato prefiero no hablar en esta ocasión. Quizás me atreva otro día. 

PEDERASTAS DE DOS CLASES. 

22/012/2014.

 

Recientemente ha salido a la luz pública un nuevo caso de abusos a menores. En esta ocasión, un profesor, un docente, presuntamente ha abusado sexualmente de varias alumnas. El presunto delito se habría venido realizando a lo largo de varios años, y se habría cometido sobre niñas de una franja de edad que oscilaría entre los 12 y los 17 años. El autor, como no, es profesor de filosofía, pero en otro tiempo fue sacerdote y el centro donde todo se consumó, es un centro concertado de los agustinos, no es un centro público. Eso, los medios que se hacen eco de esta noticia lo dejan siempre muy claro.

Esta información escabrosa se viene a sumar a otras ya emitidas por los medios de comunicación sobre los abusos a menores cometidos por sacerdotes de la iglesia católica. En ambos casos, vaya por delante mi más absoluto asco sobre este asunto de la pederastia. Sólo hacer dos puntualizaciones o matizar algo al respecto.

Los medios “progresistas” airean y vociferan de forma descontrolada sobre los abusos cometidos sobre menores cuando el delincuente es un sacerdote. No hay nada más que ver el informe que la ONU ha emitido recientemente sobre el particular. Una de las firmantes del documento que reprocha la actitud a la Santa Sede, de no ofrecer listas de sacerdotes pederastas, es la ecuatoriana Sara Oviedo Fierro, que en 2012 fue nombrada vicepresidenta del Comité de la Convención de Derechos del Niño. No le he leído todavía un informe sobre el mismo asunto para políticos, cineastas o grupos de presión de gay y lesbianas etc. Habrá que esperar.

Cuando hay incienso de por medio, a los periodistas progres les gusta mojarse a fondo y convertirse en látigo de flagelador. Cuando esto ocurre, para ellos, el escándalo es mayúsculo y la noticia ocupa el protagonismo de todas las ediciones y las primeras páginas de los medios de esta índole.

Se acusa a toda la institución de la Iglesia  del delito cometido por esa persona. Se generaliza, se da cabida y se hace altavoz de las víctimas y de sus familiares. Se les hacen entrevistas a víctimas y asociaciones afines a la ideología del medio y se pide que la Iglesia en su conjunto pida perdón o que directamente se suprima. Asociaciones de corte izquierdista radical, defensoras del aborto, de la homosexualidad, o simplemente contrarias al catolicismo, acuden invitadas a esos medios de comunicación para añadir más argumentos sobre ese tenor. 

Ahora bien. Si el pederasta fuera un profesor, un educador, o un político, entonces nadie diría más de lo normal.

¿No se debería de pedir la dimisión del ministro de educación por ese hecho? ¿No habría que hacer campañas en contra de la escuela o los colegios como centros donde se abusa de los menores? ¿No se debería de estigmatizar a todos los profesores y docentes por el delito cometido por uno de su gremio igual que se hace con los sacerdotes? ¿Se debe pedir que la ONU redacte un informe sobre los abusos cometidos por profesores, políticos y docentes en todos los países y que se soliciten explicaciones a los encubridores que los han amparado durante todos estos años?

La verdad es que sería una exageración y un sin sentido.

Queda claro entonces, que para determinada corriente política, el hecho fundamental (incluida la perverso-laica ONU) no es la protección del menor, sino utilizar a éste como arma arrojadiza para deslegitimar a una institución, la Iglesia Católica, que se opone a sus aberrantes leyes en todos los países donde éstos gobiernan. A los vociferantes de la ONU y sus adláteres  no les mueve la justicia, sino el odio y la sed de venganza. Sus fines no son la libertad, el bien común, o la defensa de los desprotegidos y desvalidos. A ellos sólo les interesa el poder, y más aún, destruir o derribar al que se les oponga.

Los católicos han sido su enemigo a lo largo de todos estos años, y es por ello que su afán en estos asuntos no es otro que intentar derribar a la Iglesia a toda costa.

Si verdaderamente les preocupara los abusos a los menores, no habría tantos bares o prostíbulos donde se ofrecen servicios con “niños a la carta”. Recuerdo todavía el caso del Arny en Sevilla, donde muchos de los de la farándula, hoy presentadores de postín en los medios acusadores, fueron acusados de ir allí a desahogar sus apetitos sexuales. Algunos fueron acusados de hacerlo con menores marroquíes…, y hoy hasta acuden como invitados de honor a los premios Goya, salen en las entrevistas televisivas, y los medios para los que trabajan o las asociaciones afines, los defienden y amparan…

Habrá que decírselo a los de la ONU

LA SOCIEDAD DEL HEDONISMO Y DEL PLACER.

15/02/2014.

 

Vivimos en una sociedad cada vez más cómoda, más placentera y con más “Bienestar Social”, según nos dicen los políticos. Es una sociedad cuyo único objetivo es el de proporcionar placer a los individuos hasta hacerlos tontos a costa de tanta felicidad. Buscamos el mejor descanso vacacional, la mejor comida con las mejores y más suculentas viandas. Estupendos vinos y licores que hacen que nuestros paladares se deleiten. Paraísos terrenales llenos de todo tipo de actividades deportivas o lúdicas para que nuestros abotagados sentidos se pierdan y desconecten de la realidad.  Y si por un casual nos ponemos enfermos, disponemos de opiáceos que mitigan el dolor. Analgésicos que permiten que los síntomas queden relegados a un segundo lugar y el paciente pueda sobrellevar la enfermedad ante sus semejantes como si no tuviese nada enfermo en su cuerpo.

Disponemos en nuestras ciudades de gimnasios y polideportivos en los que practicar infinidad de deportes y actividades al aire libre para robustecer y poner nuestro físico según marcan los cánones de nuestra sociedad actual. Todo para el cuerpo. Hay que tener un cuerpo sano y escultural, de lo contrario, si eres obeso, poco atractivo o estás enfermo, la sociedad te rechazará.

Los antiguos espartanos, tenían un ritual que haría las delicias de las abortistas de hoy en día. Un “consejo de sabios” de la ciudad, se reunía en casa de la parturienta. Le retiraba al recién nacido, que era escrupulosamente observado por los ojos inquisitoriales de los ancianos. Si el niño nacía con algún defecto…, se le llevaba al monte Taigeto, para desde allí ser arrojarlo por un precipicio o ser abandonado a su suerte en el valle Apotetas. Era la forma en que los habitantes de la antigua polis griega de Esparta practicaban la eugenesia con los más débiles.

Hoy no hemos evolucionado mucho más que digamos. Si un individuo es obeso, o tiene alguna tara, o discapacidad no es aceptado en un puesto de trabajo y es incómodo de ver según los cánones de belleza dictados por los actuales “consejos de sabios”. Un individuo así no es admitido como un igual por el resto de la sociedad, que  espantada y  estremecida, se aleja al ver a un ser  enfermo e imperfecto; un sujeto que despierta sentimientos encontrados, pues por un lado da lástima y por otro repulsa su visión. Los habitantes de nuestra enferma sociedad, aplican una falsa piedad y obligan a los “sabios” a que dicten leyes que permitan eliminar el sufrimiento de ese individuo, aunque ese individuo esté a gusto con su forma de ser. Lo hacen, según ellos, para aliviarle la existencia dolorosa de no ser igual al resto. Para ello se aplican medidas eugenésicas de antiguo cuño, pero que se nos venden como novedosas y avanzadas.

Se pretende eliminar todo aquello que produzca rechazo a nuestros sentidos. El dolor, el sufrimiento, la fealdad, lo diferente…Vamos, que hoy en día se elimina de la vista del resto de la sociedad todo lo diferente con tal de que la visión del placer sea perfecta. El hedonismo de nuestros congéneres no tiene parangón en nuestro siglo XXI.

Los ancianos son exterminados si caen en determinadas manos. “Los ángeles de la muerte” hombres y mujeres con bata blanca, disfrazados de sanadores de cuerpos, son sus perores enemigos, y a la mínima de cambio, ellos, fieles servidores de este Sistema Democrático en el que algunos sobrevivimos, se encargan de dictaminar su eliminación “para evitarles una existencia dolorosa y penosa”. Todo legal. Todo conforme a la Ley. Igual que en Esparta. Igual que en la Alemania Nazi. Todo según la Ley del momento.

Ahora en Bélgica, quieren la eutanasia para los bebés con enfermedades. El aborto los elimina antes de nacer, y si alguno se escapa de esa criba…, ya no hay problema, pues la Ley permite que sea exterminado en cualquier momento.

Los diferentes no tenemos sitio en este mundo gobernado por la Ley. Todo sea por evitarnos que el resto de individuos aborregados, sean conscientes que en el mundo, la fealdad, el dolor y el sufrimiento existen. Inconscientes no saben que esos síntomas, son la otra cara de la misma moneda, pues la felicidad no existe sin el sufrimiento, ni la belleza tendría sentido sin el contrapunto de la fealdad.

Pretenden que vivamos en una sociedad teledirigida, obsesionada por ofrecer placer para los sentidos. Hedonismo y “Sociedad de Bienestar”. Palabras que hoy en día van de la mano y que limitan nuestras libertades y anestesian nuestras conciencias…, y mientras, los gobiernos siguen vendiéndonos leyes tipo “la solución final” como ley progresista y como avance social. El Holocausto que se avecina en los próximos años no es nada comparado con el que sufrieron nuestros abuelos en el siglo pasado   

   

POLITICA Y RELIGIÓN. LAS COFRADÍAS.

09/02/2014.

 

No es la primera vez que hablo sobre este asunto, aunque sí la primera vez que lo expongo en una columna de opinión para un medio generalista como es El Contemporáneo Digital.

Me refiero al hecho incompatible de ser político activo, es decir, militante o activista de alguna formación política actual, político profesional con mando en plaza ( tipo concejal, alcalde, diputado provincial, autonómico o nacional, etc) y a la vez, miembro de una respetuosa cofradía de gloria o de pasión de las muchas que hay en España.

Las cofradías suelen ser asociaciones de fieles de carácter público o privado, constituidas al amparo de los cánones del Título V del Derecho Canónico. Su regulación, su estructura y su ordenación, suele estar reglamentada y los cargos se suelen votar en asambleas.

Para muchos cofrades es un honor el poder llevar bajo sus hombros el titular de su cofradía, o llegar a ser el hermano mayor o incluso el “mandón de andas” de la misma. Esos cargos suelen recaer en individuos que llevan años ofreciendo su servicio y su disposición para con la cofradía, y dentro de la misma hermandad, es un grado y un honor el ostentar dicho cargo.

A las cofradías penitenciales o de gloria se les supone una orientación católica, y el hecho de salir en procesión no es más que una manifestación religiosa de las personas que la integran.

Hasta aquí nada nuevo que el lector no sepa. Pero ¿qué pasa con los individuos, políticos activos, cuyo partido es muy beligerante contra la iglesia católica, o está a favor de políticas que la iglesia reprueba y no acepta? ¿Cómo puede un alcalde o un concejal, votar a favor de la eutanasia, del aborto, hacer campaña política contra la vida desde su cargo institucional y, acto seguido, vestirse los hábitos de cofrade y llevar bajo sus hombros a Cristo Crucificado o a la Virgen Dolorosa?

Este tipo de incongruencias se dan más a menudo de lo que parece, ya que dentro de las cofradías no se respeta el más elemental sentido de la lógica. Lo más correcto sería que las hermandades redactasen un escrito por el cual, para poder acceder a ciertos cargos de la cofradía, o para poder llevar bajo sus hombros la talla del paso en cuestión, públicamente el devoto renuncie a determinadas conductas que son contrarias a la fe y que lo ponga por escrito con su firma.

No se trata de impedir que puedan estar en la cofradía, pues no corresponde a los fieles el decidir quién es pecador o quien no lo es. Se trata de dar ejemplo. De evitar que un individuo diga una cosa en su labor como político, tal como el desprestigiar a las instituciones de la Santa Iglesia, acudir en manifestaciones públicas a favor del aborto, de la destrucción de la familia tradicional, de la prohibición de la religión en las escuelas, y acto seguido, ver como acude a su localidad o a su barrio para hacerse cruces debajo de un paso procesional.

Esta reacción debe surgir desde el seno de las propias cofradías. Son los hermanos de las mismas los que deben decidir si es legítimo que esto ocurra en su seno. Deben ser ellos los que pidan que se separe el grano de la paja, y que se evite el mal ejemplo dentro de su seno. No es decidir quién tiene más devoción, o si es más sincera la de uno que la de otro. Es sencillamente, que no se puede servir a Dios y al diablo a la vez.

DIARIO DE INFORMACIÓN Y OPINIÓN.

 

Fundado en MURCIA en 2013.

 

ISSN 2530-6928

Edición 551-2017.

Dirigido por Esteban de Castilla.

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