EL CONSENSO.

J. Raúl Marcos.

10/03/2014.

 

El "consenso": Ésta es una de las palabras sagradas de "nuestra democracia", que no es ni nuestra ni democracia, sino un sistema por el que un grupo de jetas (perdón, "señorías") están destrozando el país, atreviéndose a arramblar hasta con lo más sagrado, amparados en una supuesta legitimidad, que ríase usted del origen divino del poder de los emperadores del Sacro Imperio.

Uno de los consensos de este sistema podrido es el consenso acerca de que ante una violación de la que haya resultado una concepción de un nuevo ser humano, lo "bueno" es asesinar a esa criatura (antes de que vea la luz del sol, que luego queda muy feo).

En este consenso (como en tantos otros) están de acuerdo todos los políticos del sistema partitocrático, desde los que berran exhalando su aliento y sus bajos instintos, perdón, quería decir, principios, al grito de "el aborto es un derecho" hasta los que dicen que defienden la vida (¡qué fácil es hablar y qué fácil es engañar!). Todos, absolutamente todos, están de acuerdo en éste, como en tantos otros dogmas del sistema. Un ejemplo palmario, es un reciente discurso en el Parlamento Andaluz, de doña Esperanza Oña, diputada autonómica y alcaldesa de Fuengirola (algo así como "re-señoría") que nos dejó un vehemente discurso hablando supuestamente de la defensa de la vida humana y contra el aborto, y en el mismo discurso se enorgullecía de que en España en caso de violación el aborto es sagrado (¡y ni siquiera bajó el tono de voz para decirlo!). Este tipo de discursos no sólo demuestran la mayor de las hipocresías y falta de cualquier mínima lógica, sino que revelan que el "debate" parlamentario no es más que una pantomima para, bajo la apariencia de posturas enfrentadas, tratar de hacernos pasar esos malditos consensos que ellos tienen marcados. Sus consensos malditos.

Y nadie recuerda, por ejemplo, que si se hubiese aplicado este consenso desde hace siglos algunas de sus "señorías" hoy no estarían en el Parlamento rezumando consensos. Es razonable pensar que alguno de sus antepasados fue concebido con violencia, por lo que ni ése ni todos sus descendientes tendrían que vivir si este axioma de infinito progreso que ahora nos quieren hacer pasar hubiese sido descubierto y aplicado por los que nos precedieron.

Hay que perseguir el crimen y el delito. Y tan crimen horrible es una violación, como abominable crimen es un aborto, en cualquiera de los casos o "supuestos", porque puestos a suponer, ¿en qué caso la vida humana carece de la dignidad inherente y común a todo ser humano, al extremo de constituirse en un bien el hecho de ser eliminada, sin capacidad de defensa? ¿O es que hay seres humanos que no son seres humanos y merecen morir por definición?. 

Pero no sólo los crímenes, ambos. También los delitos. Y tan delito es no denunciar o favorecer en algún grado una violación, como lo es no denunciar o favorecer en algún grado un asesinato por aborto. Y, señorías y demás autoridades del consenso, ustedes son delincuentes, porque no denuncian el crimen del asesinato por aborto, e incluso criminales, porque son colaboradores necesarios y directos de estos crímenes, y cada vez que votan por su "consenso", están manchando España de sangre, están condenando a múltiples víctimas inocentes a la tortura y la muerte. Concebidos por medio de una violación o no, porque amparados en su consenso, en la práctica se garantiza el derecho a matar, se educa en el derecho a matar, prácticamente a quien venga en gana. Ésa es la realidad, ésos son los datos.

Pero claro, con sus "consensos" lo que hacen es promover todo mal y todo libertinaje en el pueblo, con su "licencia para matar" suscitan las peores pasiones y dan carta de naturaleza a los peores comportamientos en una población anestesiada en su conciencia moral y deformada en los criterios de que se nutre: Si se puede abortar, es que es bueno, y si es bueno, hay que hacerlo, y si yo soy quien decido, yo puedo decidir lo que está bien o mal en cada caso, según me convenga, y la justicia tiene que estar para defender mis intereses, porque son mis derechos. 

Sí, "señorías", ustedes, con sus consensos fomentan no sólo que haya más abortos, creciendo en progresión exponencial, sino que haya más violaciones, porque amparan, promueven y justifican los peores instintos y los llaman derecho: consagran el libertinaje y apelan a una población de borregos a que sigan pensando con sus partes pudendas, no sea que si tuviesen un poco más de capacidad racional, dejasen de votarlos, a ustedes, que son tan buenos que con sus consensos nos garantizan tantos derechos y miran por nuestro bien. Pero no olviden, "señorías", que podrán engañar a muchos, seguramente a esa mayoría manipulable que les dé su sagrada "legitimidad" para continuar implantando sus consensos; pero no podrán torcer la verdad, el bien y la justicia por mucho tiempo: la sangre de todos esos inocentes sacrificados por sus consensos está clamando al cielo, y la misma sociedad que ustedes están destruyendo se volverá contra ustedes, porque están criando una bestia... y las bestias acaban devorando la mano de quien les da de comer.

DIARIO DE INFORMACIÓN Y OPINIÓN.

 

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